Transeśntes literarios
  Poemas varios
 

POEMAS VARIOS




EL SUEÑO SUCESIVO
 
¿Por qué el viaje interminable?
 
¿Quién llega?
 
¿Qué conjuro tal vez
torpe de apariencia
acepta este vuelo
sobre las astas del molino?
 
Todo, todo el ser mío en el que amo
aún después del percibido sollozo exacto
 
¿Dónde los pasos
y las voces de entonces?
 
Destiñen los ocasos
y mi paciencia espectral titubea
cuando la danza llega silenciosa
suavemente detenida
para no interrumpir el canto
 
Llega, así, simplemente, llega
y ya no soy la misma
cuando el bárbaro sonido se detiene
en el duro acontecer de las edades y las cosas
 
Y como si el tiempo se hubiera detenido
sientes que ni tu sombra olvidada en el camino
vuelve a ser la misma
al retomar tus ropajes
cuando vienes del regreso
¿Quién?
¿Quién responde ahora, por el sueño
sucesivo?                             
 
 
 



HAY LLAVES CABELLOS VESTIDURAS
 
Oh, Altazor Altazor
como yo, cabalgas en la noche
sangrienta de abrazos oceánicos
 
Como tú trepo las alturas mágicas
y pongo mi rostro de niño bautismal
sobre un manto celeste de todos los sueños
 
Altazor, alcánzame la fatiga para reposarla
en un colador de humareda terrestre
 
¡El poniente es una lápida!
 
Eres un aeroplano que barre el siglo
Un barco en la nebulosa de la angustia
Un cañoneo en el corazón el océano
 
Marchas con el universo
en un cometa de camellos telescópicos
 
Las llaves deambulan
       corren a lo más alto de nuestros
dedos desgarrados
 
 
Los jóvenes han hecho demasiadas paredes
donde cuelgan todas sus alas
¡Qué diría Vicente, el Huidobro!
 
D   a n    z a    n       seres     aferradosaldestino
 
Volemos sobre el espacio
Volemos sobre el sueño
Levantemos el hemisferio de la muerte
 
¡Que hiervan los huesos y la sangre!
 
Hay una perdida música
como relámpagos sobre un paracaídas
 
Las hormigas no caerán sobre sus ojos
para dejarnos ver el universo
 
¿Dónde navegar los ropajes?
 
¿Dónde el peine del ojo?
 
Los gnomos y la metafísica mascan las memorias
 
Aullidos hemisféricos pasan
como ríos enloquecidos
Agonizo en cada minuto
que pasa
con todos los misterios col
                                          gan
                                               do
                                                  de tu alma
 
Saboreamos los ojos cuando tocan
la nebulosa roja
 
Una araña teje escondida los sepulcros
Un aerolito   relámpago   pasa a nuestros pieeeeesss
Algún oxígeno quema al fuego la mirada
 
¡Ah, Vicente Vicente!
 
¡Dime Altazor, dónde agoniza Huidobro!
 
 




LA DAMA DE
LOS CALCETINES BLANCOS
                                                 (a Eva Goldschmidt)
 
La dama de los calcetines blancos
camina por las calles de Beüel  (1)
Va al supermercado, y traduce
versos combatientes
Vive entre paisajes y pinturas
retratos, libros
y certificados dispersos
 
Ella busca el reposo de las estaciones
busca el sueño
que le traiga el soñado beso
Ella no se da cuenta que la aman
más que todas las naves y todos los ríos
traídos desde su infancia
 
La dama de los calcetines blancos
camina silenciosa por la casa
Cuando descifra los versos
esboza suave y silenciosamente
una sonrisa

La dama de los calcetines blancos
se pone su chaqueta roja
y pasea a orillas del Rhin
en tardes de luna clara

Ella tiene su bolso albo
como la montaña
 
La dama de los calcetines blancos
escribe cuentos y versos
para no olvidar que ama

Toma el carro va a los museos
dormita en el carro   se cansa en los museos
 
No gusta de las peluquerías
 
Disfruta de los canales, duerme la siesta
consulta el diccionario, mira los mapas
No va a la Sinagoga, pero tiene su corazón
más grande que todas las iglesias
 
La dama de los calcetines blancos
escribe y recibe cartas
y alguien le dice que la ama
 
Siempre mira a su ventana
donde abundan los pájaros
(ella quiere ser pájara)
 
Dibuja el mar con sus párpados
espera días de sol
y le entristece la lluvia
que golpea su alma
 
La dama de los calcetines blancos
va con su paraguas de compras
bajo la suave lluvia de Beüel
y el viento escribe en su rostro
las huellas de sus siestas
 
Va con sus pasos silenciosos
por las tranquilas calles de Beüel

Va con sus calcetines blancos
y su chaqueta
roja.
 
 
                                           
(1)  Beüel:  Ciudad en Alemania.

 
 
LOS TRAVESTIS DEL GESUND ABNEHMEN
 
En Maxstrasse 22
en el Gesund Abnehmen
del cielo de Bonn
alguien en las vestiduras
del Papa, en medio de la niebla
sobre un tablado, bajo los focos
con sus largas, largas manos, entre las piernas
y el rimmel sobre los párpados
busca bajo la túnica la canción del travesti
 
El homosexual en su sueño de blanca novia
hace urgentes señales
en un mercante entre el humo y el humo
y sobre la llamada razón
de las llamadas, viejas putas
 
Alguien, para la posteridad
en un retrato a todo color besa al santo padre
quien mano en alto, sonriente saluda a la multitud
mientras una mano cualquiera, en blanco y negro
sobre su propio rostro, posa
entre camarines
 
Hay lámparas de hilo
en la estación de la niebla

Hay globos de colores
Jarrones
y manteles de azul celeste
con la amarilla cruz de oro
sobre las mesas

Las rosas rojas entre el símbolo
entre la sombra y la luz
entre los espejos guardados 
                                           
Hay vasos y vasos sobre los estantes
y las mesas

Hay tablones bajo el micrófono
y candelabros sumergidos
entre ropajes dispuestos
 
Ropajes, ropajes, pelucas, pelucas
y el rostro teñido entre las luces
pegando sobre los ojos dispersos
en la penumbra del Gesund Abnehmen
 
Los relojes se detienen
con las puertas silenciosas sobre los ojos
                                              
Cae de cascada el oscuro cortinaje
sobre la bandera celeste, con la cruz de oro
sobre el humo y el humo
sobre la mano de la monja entregando
la cerveza y la coca-cola
los vales y los cigarrillos
los preservativos y las monedas
 
Cae el oscuro cortinaje, sobre la túnica
sobre las palabras
y Zara Lander canta, a toda voz en la farándula
 
Alguien con su humanidad
cortada a la mitad del sexo
y sus grandes ojos de abanico
atreviéndose a vivir, vestido de noche

Y yo, con mi lengua muda
tratando de morder el verbo

Veo las rubias cabelleras de Bonn

Escucho las gentiles voces entre la niebla
mientras hablo con Rilke
Rainer María sentado a mi lado observando
cada gesto desde los zapatos mismos
desde el tejido mismo de los brazos dispuestos

Y el reverendo con su melena de joven Lohengrin
conversando con los parroquianos, los travestis
entre collares, entre el pozo y el péndulo
entre la sombra y la luz
 
Todas las lenguas no alcanzan
para entender la magia
de las plumas y el brocado
 
El transexual con su mano enguantada
vestido de negro
busca ese blanco de la estación
que no alcanza
para teñir sus sueños bajo el cielo de Bonn
en Maxstrasse 22
en el Gesund Abnehmen
mientras   el Rhin descansa
río abajo, bajo su luna cortada a la mitad
en el claro cielo, de Alemania.
 
 
 
 
 

MUROS
 
Al fondo de nosotros mismos
llagan la memoria
raídas heridas que surgen abiertas
 
Jesús yace en la cruz

Carmen llora sobre sus manos agonizantes

El vagamundo está inmensamente solo
en mitad del camino

Emiliano limpia sus heridas
con todo el silencio de
el mundo sobre su propio pecho

Yo escribo para no gritar y romper
mi pecho fusilado
 
Otros, al norte del mundo, derrumbados
los muros, yacen sobre el abismo
 
Bosnia o Sarajevo
Biafra o Somalia
También mi América
Mi América Latina en esta parte del mundo
 
Mi América y sus símbolos mutilados
Mururoa en el Atolón sufre de tos
 
¡Jesucristo sigue en la cruz!
 
Hay un tiempo en que nos persiguen
lobos feroces y las blancas risas de sus
          dientes
nos urgen la prudencia
con un golpe seco en el costado
 
Hay un tiempo en que nos mascan las moscas
Hay un tiempo en que toda lágrima es inútil
y Dios cae de rodillas
 
¿Para qué?
¿Para qué preguntar quién
si la culpa es infinita?





SANTIAGO CIUDAD CAPITAL FÉRTIL PROVINCIA
 
Entonces en el centro de la ciudad me detengo
en medio de mis antepasados
para llegar a la sangre
Inmensidad de mi origen
Amada   heredad 
no te llevo en vano
 
En ti como un grano en la espiga
la canción de la vida 
sacudida por el rayo
 
Heredad de la roca, raíz de la montaña
Magnífica mañana de mi sangre
Mano abierta en la primera batalla 

Este es el lugar Este es el sitio
Aquí los ríos acudieron
y corrieron como el trueno
Aquí la edad dorada nació del cóndor
a surcar el relámpago, la tierra
la roca de mis huesos
 
Aquí mis antepasados reposaron en la noche
junto a la luz, al agua desde la primera piedra

En la investidura de la aurora 
tocaron el dorado sol de la estirpe:
dueños eran del fruto y del viento
desde el primer grito de existencia
 
Tengo la raza y el caudal
la condición ancestral del combatiente
desde la primera huella de su historia
Porque son la voz que tuvo la primera palabra
la mano que acarició el primer rostro
y tomó el árbol porque nada perturbaba su pan
ni conocía pie de guerrero

Y la vida se quebró en la garra
de los que entraron con el hierro
Y tú, despertaste a la espada:
años milenios
no han podido con tu fuerza

¡Mi sangre ha subido al trono de la piedra!
  
  

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@magdalenafuenteszurita
Derechos Reservados
Propiedad Intelectual.


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